Quedan 1.500 entradas disponibles, de entre 99 y 2.500 dólares, además de paquetes que combinan el viaje, las localidades y hasta un día de compras.

En Estados Unidos, el consumo es indudablemente una forma de vida. Y los grandes eventos son convocantes a más no poder. Por eso, se puede presumir que el AT&T Center de San Antonio estará lleno este jueves, no para presenciar el partido de los Spurs ante Cleveland sino más bien la ceremonia del retiro de la camiseta número 20, que inmortalizará a Emanuel Ginóbili como su “propietario”.

Las ganas de estar presente en un momento histórico para el deporte argentino hizo que grupos de argentinos ya estén viajando hacia la ciudad texana. Y si a alguno se le ocurre subirse a la ola a último momento, está en condiciones de hacerlo: todavía quedan entradas a la venta.

A partir de 38.128 pesos, hay vuelos para viajar a San Antonio llegando el día del partido y volviendo el viernes. Y por 55.000 pesos se puede conseguir el paquete con el alojamiento incluido.

Kit fue una de las agencias de viaje que se convirtió en pionera con el Manu Tour, mediante el cual una oleada de argentinos viajó durante el año pasado para ver los posibles últimos partidos de Ginóbili en la NBA.

Esa empresa ofrece un combo para que la experiencia resulte inolvidable: cinco noches en un hotel céntrico, entradas al partido con Cleveland y del domingo ante Sacramento, y hasta un día de compras. Todo a 1.789 dólares, sin incluir los pasajes. Hasta el momento, arrancarán con 25 pasajeros.

El imponente estadio de los Spurs, que en realidad es propiedad del condado de Bexar, del que la ciudad de San Antonio es parte, tiene capacidad para casi 18.500 personas. Buena parte de las localidades tienen abonados a la temporada, cuya lealtad siempre es premiada: en este caso, se llevarán una pequeña placa recordatoria con la forma de la camiseta, el apellido Ginóbili y el número 20.

Pero muchos otros asientos todavía están disponibles: hasta las primeras horas de la tarde de este lunes, quedaban casi 1.500 entradas sin vender y en variados sectores, a través del sitio oficial de venta de la NBA (Ticketmaster) o del popular Stubhub.

Los más baratos, en las últimas filas del piso superior, se podían conseguir por 99 dólares (casi 4.200 pesos argentinos al cambio del día) y los más caros, en la fila 1 al pie del campo (aunque frente al banco de suplentes y no al lado), por 2.500 dólares (casi 106 mil pesos).

Pese a que la gran ceremonia será este jueves, no son pocos los argentinos que ya llegaron y que siguen arribando por estas horas al segundo hogar de Manu, entre ellos varios de sus familiares y amigos. Se espera que lo acompañe una comitiva de unas 50 personas de su círculo íntimo, al margen de los fanáticos que vayan a ver cómo se descubre el velo que cubre su camiseta, ya ubicada a la derecha de la última en ser retirada, la de su compinche y amigo Tim Duncan.

Más que la ansiedad por vivir lo que será un momento bisagra para el deporte argentino, muchos se movieron antes para justificar de algún modo la inversión. Un gasto semejante para los hinchas amerita una estadía de al menos varios días para recorrer el pequeño centro de esta pintoresca ciudad, la séptima más grande de los Estados Unidos, con cerca de un millón y medio de habitantes. Algunos también aprovecharán y harán conexiones luego con otros destinos estadounidenses, para extender una suerte de mini vacaciones.

 Tony Parker será el encargado de abrir los discursos que le brindarán al argentino en la ceremonia, que se extenderá durante poco más de media hora y contará seguramente con la palabra de Duncan y del entrenador, Gregg Popovich, además de algunas otras leyendas del equipo y ex compañeros de gran relación con el bahiense, como Bruce Bowen o Boris Diaw. Y, claro, los principales ejecutivos del equipo, como el manager R.C. Buford, responsable del armado de una de las franquicias más exitosas de los últimos 25 años en el deporte estadounidense.

 Todavía hay tiempo para los que quieran estar o para los que anden por el país del Norte y les pique el bichito. Pero la decisión deberá ser tomada con celeridad: pronto no quedará lugar para el penúltimo gran agasajo a Ginóbili. El último, sin fecha aún, también llegará más temprano que tarde: su entrada en el Salón de la Fama. Pero ya habrá tiempo para eso.

fuente: Clarin

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