Actualmente es uno de los ala-pívots más dominantes de la NBA y una estrella del basquetbol mundial. Sin embargo, los inicios de Serge Ibaka no fueron nada fáciles.

El hispanocongoleño es el protagonista de ‘Anything is possible (Todo es posible)‘, un documental que se estrena en Rakuten TV donde cuenta sus humildes orígenes a través de un viaje, literal y metafórico, a su ciudad natal, Brazzaville.

Con el trofeo de campeón de la NBA que conquistó con Toronto Raptors bajo el brazo, Ibaka rememora los días en los que pasó mucha hambre. «Este es el restaurante al que solía venir para pedir comida. Me sentaba en la esquina a la espera de que alguien acabara de comer y ver si podía recoger las sobras», cuenta para el documental.

La infancia y adolescencia de Ibaka quedaron marcadas por la muerte de su madre cuando él tenía sólo 7 años. Tenía que ayudar como fuera a sus tíos, con quienes vivió, y sobre todo a su abuela Coco, que es para él una segunda madre. Ibaka recogía basura, buscaba comida donde le diesen, vivía con miedo. Días que han forjado una personalidad que le han hecho ser quien es.

«Jugaba al baloncesto para olvidar que no tenía qué comer», relata en un momento dado en el documental, donde destacan que no sólo es una figura relevante del Congo, sino además uno de los filántropos más importantes. Su fundación ayuda a cientos de jóvenes con becas para que no se queden en la calle, y que no lo pasen tan mal como lo pasó él.

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